Mario Onaindía

Cuando en la V Asamblea de ETA, celebrada en 1966, la organización se escinde en dos, ETA Berri (Nueva ETA) y ETA Zaharra (Vieja ETA), Mario Onaindia permanece, con la mayoría de la militancia, en esta última y practica y apoya la lucha armada para luchar por la independencia de Euskal Herria de Francia y España. Sin embargo, tiene ciertas simpatías por la llamada corriente obrerista que da lugar a ETA Berri y participará en algunos foros de debate y encuentros organizados por esta organización, cuya cabeza visible es Patxi Iturrioz, con quien compartirá trayectoria política años más tarde.
Fue procesado en el proceso de Burgos (1970) y condenado a muerte, pero la movilización popular que se produjo a nivel internacional, obligó al dictador a conmutar la pena de muerte por la de cadena perpetua.
En 1973 se celebra en Bayona (País Vasco Francés) la segunda VI Asamblea de ETA (la primera, celebrada en 1970, es considerada nula por haber sido convocada por un sector de la organización que finalmente se escindió de la misma). Dicha asamblea se realizó en dos partes, en la segunda de las cuales resurge la antigua discrepancia entre los que abogan por la prioridad absoluta de la actividad armada y quienes desean su supeditación a las luchas políticas: son los "militares" (milis) y los "político-militares" (poli-milis), que se escindirán en dos organizaciones: ETA Militar (ETAm o ETA(m)) y ETA Político-Militar (ETApm o ETA(pm)). Mario Onaindia se encuadra en esta última.
Durante principios de los años ochenta ETApm decide deponer las armas y utilizar exclusivamente vias políticas. Antes Onaindia participa en la creación de Euskal Iraultzarako Alderdia (Partido para la Revolución Vasca, EIA), del que es elegido secretario general. Esta organización, junto al Euskadiko Mugimendu Komunista (Movimiento Comunista de Euskadi, EMK, heredero de ETA Berri) y otros sectores de la izquierda nacionalista no ligada a ETA, crea una nueva formación llamada Euskadiko Ezkerra (Izquierda de Euskadi, EE), de la que Onaindia es secretario general. En los debates internos que vive la nueva organización en sus inicios acerca de la oportunidad de hacer públicas las discrepancias con los métodos de ETA, Onaindia se destaca ahora como uno de los mayores defensores de la condena pública de la lucha armada que él mismo practicó y apoyó años atrás. También fue fundamental la participación de Onaindia en la evolución de este partido hasta la renuncia de la práctica totalidad de sus objetivos fundacionales, entre los que destaca la renuncia a defender el derecho a la libre determinación de los vascos y, posteriormente, a, simplemente, negar ese "derecho" y defender la constitución española y el "axioma" de la indivisibilidad de la nación española proclamada por ella.
Mario Onaindía Natxiondo, (Bilbao, 1948) presidente del PSE de Alava que falleció este domingo víctima de un cáncer intestinal, representó el tránsito desde un nacionalismo radical en la ETA de los años 60 hasta su posición en los últimos años como uno de los más nítidos referentes del constitucionalismo.
Mario Onaindía, que se integró en la ETA
naciente de los años 60, donde fue uno de sus dirigentes, ha vivido los
últimos años escoltado por policías por ser un objetivo de la banda
terrorista. Casado y con dos hijos, nació en Bilbao el 13 de enero de 1948.
Fue doctor en Filología Inglesa por la Universidad del País Vasco y en
Filología Hispánica por la Universidad Nacional de Educación a Distancia
(UNED).
Entró en ETA en marzo del 68 y fue detenido en abril del 69.
En 1970 fue juzgado en el consejo de guerra de Burgos y condenado a pena de
muerte. Conmutada la pena máxima, estuvo internado durante ocho años y un mes
en las cárceles de Burgos, Córdoba y Cáceres hasta que se produjo su destierro
a Bélgica, el 22 de mayo de 1977. Un mes mas tarde, en vísperas de las
primeras elecciones democráticas en España, retornó al País Vasco de forma
clandestina, hasta que se regularizó su situación.
Nacionalista de cuna, Onaindia creció en Lekeitio y pasó después algunos años
de su adolescencia en un lejano seminario de Galicia. Volvió posteriormente a
Eibar, de donde su familia era oriunda, y allí bebió de las fuentes de la
corriente nacionalista familiar y del histórico socialismo obrero. Ya en la
cárcel, Mario Onaindia, que había trabajado en Eibar en sus primeros años de
juventud en una entidad de ahorro, se volcó en el estudio de la historia del
pensamiento político.
Desde la prisión, inició el despegue de la ideología nacionalista e impulsó la
oposición al terrorismo de ETA. Al salir de la cárcel declaró públicamente su
renuncia a la lucha armada e ingresó en la vida política. Cinco meses después
de recuperar su libertad, en octubre de 1977, fue elegido secretario general
de EIA (Partido para la Revolución Vasca), puesto en el que salió reelegido en
1978, ya legalizada la organización, y en 1981.
En marzo de 1982, en el congreso constituyente de Euskadiko Ezkerra-Izquierda
para el Socialismo (EE-IPS), fue elegido secretario general de esa nueva
formación política, sin ningún voto en contra. Desde ambas formaciones trabajó
para conciliar el socialismo de sentimiento español y el nacionalismo vasco.
Al igual que durante el franquismo, ya en democracia, a principios de los 80,
propugnó, junto a Juan María Bandrés, el abandono del terrorismo para lo que
impulsó, en una negociación con el entonces ministro del Interior, Juan José
Rosón, el retorno de etarras que no habían cometido delitos de sangre, así
como la reinserción y la consiguiente disolución de la rama político militar
de la organización terrorista.
El 9 de marzo de 1980 fue elegido diputado de Euskadiko Ezkerra en las
elecciones al Parlamento Vasco (primera legislatura), escaño que revalidó en
los comicios de 1984 y de 1986. En las elecciones al Parlamento Europeo de
junio de 1987 fue candidato numero uno por la lista de Izquierda de los
Pueblos, aunque no salió a falta de siete mil votos. En 1985 dejó su puesto en
la Secretaría General de EE y durante varios años estuvo más dedicado a los
libros que a la política, hasta que a finales de 1992 participó activamente en
la fusión entre el entonces Partido Socialista de Euskadi-PSOE y Euskadiko
Ezkerra.
En marzo de 1993, fue elegido vicepresidente del PSE, y unos meses después, en
las elecciones de junio de 1993, fue elegido senador por Guipúzcoa y renovó el
escaño de nuevo en las elecciones del 3 de marzo de 1996. En octubre de 1997,
durante la celebración del congreso de los socialistas vascos se alineó con
las tesis de renovación defendidas por el entonces secretario Nicolás Redondo,
y las ejecutivas vizcaína y guipuzcoana. Fue elegido secretario de Educación y
Cultura de la Ejecutiva del PSE-EE.
El 6 de septiembre de 1998, mientras disputaba un partido de pelota, sufrió un
infarto agudo de miocardio y fue ingresado en el Hospital Txagorritxu de
Vitoria, donde permaneció durante dos semanas hasta recibir el alta médica.
Durante el IV Congreso provincial del PSE-EE en Alava, celebrado en noviembre
de 2000, fue designado presidente de este partido. Tras el asesinato de
Fernando Buesa, líder de los socialistas alaveses, en febrero de 2000, quien
defendía una clara estrategia constitucionalista, Onaindia abrazó, sin
ambages, la línea nítidamente constitucional para el socialismo vasco.
Meses después de las elecciones autonómicas de mayo de 2001, en las que su
partido propugnó una mayoría constitucionalista para desbancar al nacionalismo
gobernante, le fue diagnosticado un cáncer intestinal que, finalmente, después
de dos años de lucha, ha acabado con su vida.